Monthly Archives: Setembro 2011

CaMbioS- IrreconoCiblE

Estándar

El otro día pasaba por una calle que me trajo muchos recuerdos. Siempre volvía del cole, cuando era pequeña, con dos niños: Isaac y Miguel. Veníamos charlando, y nos íbamos despidiendo al llegar al portal de cada uno. Yo era la última, así que tenía un tramo de aproximadamente 50 metros (en realidad éramos todos vecinos) en los que tenía mi momento de reflexión, mis momentos conmigo, antes de llegar a casa y sentarme a comer con mis padres antes de proceder con las rutinas de la tarde: conservatorio, natación, cerámica, deberes, etc.

Cuando hacía ese recorrido ahora, más de 10 años después, me vino la imagen nítida de mi yo niña, con mi chaqueta de cuadros y entonces me di cuenta de que no hay apenas nada que me identifique con esa niña. Claro, soy yo, son mis recuerdos y sé que somos la misma persona. Pero, he cambiado tanto que no me reconozco en aquella cabecita. No hay nada que se asemeje. No hay ningún trazo de personalidad que identifique. Mis preocupaciones e intereses. Perfectamente el retrato de aquella niña podría ser de cualquier otra, y me lo creería.

Supongo que es normal, sobretodo en una época en la que los cambios son esenciales. Es decir, nadie se reconoce en su yo bebé, nadie, obviamente, tiene las mismas preocupaciones que un bebé de 4 meses ni sus intereses. Sin embargo, la yo de 24 años que me imaginaba cuando tenía 11, no se parece en nada a la yo que soy. No hago valoraciones, ni positivas ni negativas, pero ¿qué nos hace ser la misma persona a lo largo del tiempo?

 

Altibajos, claros y nubes

Estándar

Mientras que anteayer estaba desanimada ante los pocos progresos que iba haciendo respecto a ocuparme lo máximo posible este curso, ayer fue un día bastante interesante.

Por la mañana dejé algunos cv en el pueblo, hice gestiones universitarias (aún estoy a la espera que me reembolsen el pago de prematrícula por causa médica), recibí un correo electrónico de un buen profesor que me recomendaba universidades de USA a las que aplicar, comencé el proyecto que me ha encargado la UOC (por fin algunos ingresos), etc. Por la mañana también recibí el libro de preparación del GRE que va a ser una ardua tarea… y también tengo a mi disposición el libro de la autoescuela. O sea, algunos proyectos ya están en marcha.

Por otra parte la tarde ayer estuvo radiante. Un sol inimaginable en Galicia. Fui a A Guarda a visitar a un amigo de esos que hice en el conservatorio hace años, y nos sentamos en una terraza frente al mar y una cocacola. Charlando vagamente, de proyectos y nosotros. Guardando los silencios necesarios y simplemente disfrutando del olor a alga y mar.

En la ida y vuelta en autobús conseguí acabar el libro de la “insoportable levedad del ser” ya que a las 20.00 tenía el famoso club de lectura. Que, por cierto, fue una experiencia muy muy agradable. Un club de lectura cuánto más pintoresco, con mujeres que responden a prototipos varios entre la población tudense. Gente interesante, con ganas de opinar, y hablar. Éramos un grupo ecléctico (yo la más joven) y con opiniones varias debido a nuestro “background” (edad, profesión, nivel educativo), y opinar sobre un libro -que no me gustó especialmente, pero que tampoco odio-, sentirme escuchada, debatir opiniones contrapuestas, resultó una experiencia enriquecedora que tengo ganas de repetir.

Salí del club casi a las 21.30 y tuve que correr al supermercado a comprar la cena que mi madre me había encargado. Volver, y ducharse, cenar con mis padres con una conversación familiar de esas que tanto extrañaba, no por ser agradables especialmente.

Es un momento de cambios para todos. Pura coincidencia, pero lo es. Yo abandono Barcelona, vuelvo un año de descanso a Galicia, para cambiar el chip. Abro una brecha en la rutina que comencé hace años.

Mis padres, al mismo tiempo se enfrentan a una situación semejante: cierran el negocio que tienen desde hace más de 20 años. Mis padres tienen una tienda en la frontera de Tui con Portugal, una tienda especializada en productos que los portugueses venían a España a comprar por ser más baratos. Con el euro, la globalización, la tienda ya no es rentable. Además abre de 10 a 10, de lunes a domingo, y la calidad de vida que le ofrece a mi madre es bastante precaria. Por lo tanto ha llegado el momento, mi madre está buscando una segunda ocupación (de momento en periodo de prueba en una residencia de ancianos) mi padre trabaja conduciendo una ambulancia, y a finales de septiembre la tienda, la vida de los últimos 20 años de mi familia, cierra.

A pesar de que todos estamos de acuerdo con la decisión, y no tiene sentido postergarla, mi madre es una mujer a la que le gusta la seguridad, la constancia, saber qué ocurrirá día a día, y romper con la rutina de 20 años ¡20 años! le resulta terriblemente duro. Cerrar las puertas de aluminio blanco de “Casa Viana do Castelo” resulta doloroso, ya que significa cerrar las puertas también de muchos recuerdos y experiencias familiares, cerrar las puertas del negocio que nos ha dado de comer, que nos ha dado nuestro hogar, que nos ha permitido los viajes, las prendas de ropa, incluso que ha influenciado tanto nuestra vida social.

 

Está siendo un año muy muy interesante. Duro. Enriquecedor.

 

Gracias,

 

Adriana

Terapia

Estándar

Ya he empezado mi “terapia”

Muestras de mi talento natural para la jardinería y granja en general han sido fotografiadas. El contacto con las hierbas, la tierra,el agua, el sol frío de galicia, me han echo sentirme renovada.

También he tratado de elaborar un horario semanal, donde incluyo tiempo para estudiar chino, tiempo para estudiar para el GRE, tiempo para trabajar, etc.

Me he matriculado en la autoescuela.

He estado leyendo la insoportable levedad del ser. Vamos a discutirla mañana en el club de lectura.

Aún tengo pendientes concretar los horarios de danza del vientre (empieza en octubre), y cursos de portugués (los plazos para matricularse en vigo se acababan precisamente hoy, y en Tui todavía no hay programa).

Pasito a pasito… pero trataremos de que sea un año productivo.

Esta tarde voy a dejar algunos CV en algunas academias de idiomas del pueblo. Quizá trabajar unas horitas dando repasos, inglés, etc. no me vendría nada mal.

Gracias

Primeros pasitos

Estándar

¡Por fin! Parece que todo va tomando forma.

Mis nuevos médicos me gustan tanto que hasta siento que he de volver atrás, replantearme mis estudios, y dedicarme a la medicina. Son capaces de trasmitir verdadera vocación por la disciplina. A mí siempre me ha gustado la medicina, pero evité las ciencias por a)las matemáticas y b) mi aprehensión a las agujas-sangre-heridas… Obviamente no estaba preparada para aprobar una carrera médica. No creo que lo hubiera superado.

Lo importante es que ya me empiezo a notar mejor, de alguna manera. Eso sí, tengo que habituarme aún a mi nuevo “hogar”. Acabar de trazar planes y proyectos, empezar a darles forma para no caer en la inapetencia o desgana otra vez.

Necesito encontrar, en primer lugar, a un profe de chino. Voy a ver si voy a la única tienda de chinos que hay en Tui a preguntar, aunque sea para practicar la conversación y no olvidar lo que llevo aprendiendo 6 años.

Tengo que matricularme en la autoescuela, pero estaba viendo si conseguía que mi abuelo me “ayudase”. Es el momento, conducir en Tui tiene que ser mucho más fácil que conducir en Barcelona.

Ya que puedo caminar a Portugal (casi siempre desayunamos allí, es barato y el café Delta está delicioso), que está a 1km, voy a intentar ir a clases de portugués. Sé portugués porque vivo en la frontera, lo entiendo perfectamente y lo hablo con soltura, sin embargo no sé nada de ortografía ni cuestiones formales. Creo que esta es una buena oportunidad.

Me quiero apuntar a boxeo con mi padre. Son pocas las actividades que puedo hacer con mi familia (por ejemplo, discrepamos muchísimo en lo relativo al cine, no hay película en la que coincidamos). Con mi abuela, jardinería (tiene un jardín enorme y es mi oportunidad para aprender a componer mi huerto biológico).

Tengo que estudiar para el GRE ya que algunas universidades de USA me lo piden para admitirme en el Máster, así que lo tengo que hacer rapidito (antes de Diciembre).

Y, sobretodo, disfrutar un poco de la verde Galicia. De sus arbolitos y pajaritos, de sus nubes y precipitaciones. Del barro y del musgo, de las abuelas y sus mandiles. De el horno de leña, de las brasas. Aprender a disfrutar.

gracias.

Stop and Play

Estándar

Anoche he decidido pulsar el botón de Stop. De basta ya. ¡Para!

Stop a:

– Hacerme daño

– Tanta exigencia conmigo misma

– Sacrificarme constantemente

– Presionarme

– A la adicción al control

– Al aislamiento y soledad

Y pulsar el Play, el inicio de

– Aprender a disfrutar de mi ocio

– Aprender a pedir,  a decir, te necesito.

– A dejarme ser yo, a quererme por eso.

– Aprender a “no hacer nada”, que también es hacer algo, y disfrutar con ello.

– A valorar realmente lo afortunada que soy.

Por supuesto, no todo supone un cambio, hay cosas que deseo mantener.

digamos REC.

– Seguir leyendo, disfrutando del cine, mantener los buenos amigos que tengo, seguir manteniendo la relación tan cercana y envidiable que tengo con mi familia.

 

Es hora de pulsar Stop.

Estoy orgullosa. He tenido que renunciar a cosas que valoro mucho (estudios avanzados, bla bla bla) pero ganaré muchas otras cosas. Sobretodo la más importante, conocerme más, que al final de poco me sirve saber muchas cosas sobre “el mundo que me rodea” si yo misma me soy una completa desconocida.

 

 

gracias.

 

Aprender a perdonar

Estándar

Quizá es porque carezco de fe religiosa alguna. Aunque tonteé con el budismo al final he sido incapaz de creer fielmente en nada. El caso es que no tengo razón alguna que permita perdonarme. No soy capaz de perdonarme haber echado ciertas cosas a perder, muchas cosas que he sacrificado. No soy capaz de perdonarme este fracaso. Un fracaso que va a hacer que tenga que renunciar a muchas otras cosas.

 

gracias