Monthly Archives: Xullo 2011

Cambios

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Los cambios son constantes. Ayer el día fue horrible. El trabajo con el que contaba en Agosto, sobre el cual había hecho todos mis planes se fue al garete. Me dijeron que no podía trabajar allí a menos que tuviese otro contrato de trabajo previo con otra compañía. Así que, ahora estoy en ascuas.

Hemos discutido. Porque soy así y la pago con personas que no lo merecen. Y al final me acaricia y me dice, todo va a ir bien. Hace una pausa. Me mira. Y dice. Eres diferente. Y sabes que eso es tan malo como bueno. Que eres complicada y difícil. Pero, de alguna manera, alguien sabe verlo y entenderlo. Alguien a quien apenas conoces.

China, China, China. Quiero ir a China y no hacen más que obligarme a aplazarlo.

Pero soy afortunada. Hoy he aceptado la beca. Que he conseguido. De la que debería sentirme orgullosa.

Todo va a ir bien, eres diferente. Supongo.

 

 

gracias

 

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SORPRESAS

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Tengo que compartirlo.

Ayer, de pronto, mi vida dio un vuelco de no sé concretar cuántos grados.

De no tener planes, a tener una ayuda para ver mi sueño cumplido.

Una recompensa por los años que he invertido en bibliotecas, noches sin dormir, nervios imposibles de reprimir, esfuerzos inigualables.

Un regalo de cumpleaños, un premio, eso que “todos esperamos a cambio”.

Meses pidiendo becas, burocracia, papeles, proyectos, entrevistas. Bien.

A punto he estado de dejarlo correr mil veces.

A veces la vida te da una sorpresa, cuando menos te lo esperas, y, a la vez, cuándo más lo necesitas.

Y además, una persona nueva que te llame y te abrace, cuándo creías que ya no eras merecedora del cariño de nadie, cuando creías que no serias capaz de hacer sentir nada a nadie.

 

Me voy a madrid un fin de semana,

Gracias.

 

 

 

 

agotada

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Estos días han sido cansados.

Agotadores.

Entre buscar un apartamento para agosto (creo que ya lo he encontrado), la entrevista para las becas, el surgimiento de otra entrevista, compra de billetes para diligencias varias, el comienzo del curso de coreano (me encanta) que es cada día, dos horas…

Gracias a eso ha pasado mi primer cumpleaños desde que tengo 18 que no lloro.

Cumplí 24 el día 5. Normalmente me asaltan las lágrimas cuando me despierto ese día dándome cuenta que me queda un año menos (sí, soy optimismo en esencia) para hacer toda esa gran lista de cosas que quiero hacer, que quiero ser, en que me quiero convertir en mi vida. Escribir para las guías de viajes, ser intérprete de un alto dignatario, escribir reportajes revolucionarios desde algún lugar del mundo, hacer voluntariado, leer los 200 mil libros que tengo pendientes, aprender miles de cosas, conocer a millones de gente, ir a unos cuantos lugares más…. vivir, vivir, vivir.

Sin embargo, este año he sentido que ya estaba exprimiendo todo lo que mi economía, mi salud, y mi coraje me permiten.

O sea, lo estoy haciendo bien.

Felices 24 a mi. Lo celebro el sábado. Venís?

Gracias.

agradablemente caluroso

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Hoy es un día de esos que no me quiero olvidar.

Una alumna me ha dicho si tomaba algo con ella, he accedido. Hemos estado hablando. A veces me sorprendo a mi misma de lo que digo, que es lo que pienso, pero que soy incapaz de aplicar a mi misma. La convencí de que no puede renunciar a esas “pasiones” que tiene porque sus padres no “la dejan”; que no es cuestión de revelarse tampoco y ser radical, sino encontrar un punto medio. Que ellos conocen bien. Un equilibrio de yin y yang.

Que se trata de vivir la vida con intensidad. No sientas tanto que sufrirás, le dicen sus padres. Yo tengo los sentimientos a flor de piel. Y me gusta. Cuando me golpeo, me hundo, me pasa lo que ahora, que hasta me afecta a la salud. Sí, pero cuando alcanzo un éxito, entonces creo que vivo algo que muy pocos tienen el privilegio de vivir.

Cuántos intereses tienes, dice ella. Es cierto, tengo muchas pasiones. Es terrible. Porque mi vida es una constante decisión, la decisión de priorizar algunas y dejar otras un poco detrás. Pero, tal y como le decía, no se trata de dejarlas por completo, sino de atarlas con un hilo, que no se pierdan, y poder recuperarlas.

Hablas con tantas metáforas, no me extraña que te quieras especializar en literatura china, dice ella. Es tú literatura china, pienso yo, la que me enseñó a hablar así, y, en parte, a sentir así. Siento en metáfora, qué le voy a hacer.

Me tengo que ir, tengo un compromiso, digo yo. Una de las mejores experiencias de este año ha sido conocerla, dice ella, educada, muy china en ese aspecto.

Y me dio un vuelco al corazón. Escucharla hablar me ha hecho pensar, en ver la vida de otra manera. Y el corazón se me recolocó, no sin impresiones. Entonces, quizá fantaseando, como a mi me gusta, me sentí útil. Me sentí que de alguna manera, le había enseñado algo, y no castellano precisamente. Pretenciosa? Sí, quizá rallando la egocentricidad. Sin embargo, necesitaba ese impulso de seguridad.

Necesito ese impulso. Mi entrevista está tan cerca. Creo que no lo voy a soportar.

 

Gracias,

 

Adriana

getting closer

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Odio las rebajas. no las puedo soportar. Montones de gente comprando desmesurada y de manera inconsciente. Hoy era el primer día. Yo salí, sin haberme percatado. Necesitaba unas sandalias para mi entrevista. No hay 36, no hay 36 no hay 36, si no está ahí fuera es que no hay. Al final, después de mucho trajín las he encontrado. No me quedó otra alternativa y este año he entrado en el mundo de las rebajas. Para compensar he cocinado un delicioso pajeon -el kimchi creo que me hincha, ¿es normal?- y de merienda me he comprado moras y papaya. Ya sabéis lo que dicen en china de los milagros de la papaya nO? os invito a investigarlo… mugua you shenme haochu?

Eso sí, estoy muerta de cansancio. Rendida. Y nerviosa. El día se acerca.

 

Gracias