Intervalos: calor y frio. ¿O soy yo?

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Me and MPAu, going to Badalona

Me and MPAu, going to Badalona

Bien, ayer me salté la rutina. No por nada, sino porque al salir del curso de Civilización Tibetana fui a Badalona con unas amigas porque era el “dimoni” las fiestas de Badalona, y la chica de allí estaba, además, de cumpleaños así que hemos decidido acompañarla. Cuando llegué estaba tan agotada que no podía escribir. De todos modos siento que me pilla el toro. Tengo muchas cosas que contar, creo que es porque cada vez me siento más cómoda con esto del blog (pensé que lo dejaría tras la primera entrada). En fin, poco a poco. Quiero empezar, aunque lo haré mañana, a contaros un poco mis experiencias pasadas en China, y en base a qué decidiré a dónde me voy el año que viene. Pero paciencia.

The girls in Badalona

The girls in Badalona

Dejadme, antes de nada, contar que he terminado el libro El Río, de Rumer Godden. Os lo recomiendo. Es una lectura ligera, de esas que apenas cuentan nada. La historia no es importante, sino la descripción, que es una evocación constante de un jardín (desde mi punto de vista) en la India. También creo que hace un hermoso retrato de cierta mentalidad infantil de la época colonial. Hay un pasaje que, concretamente, creo que es idóneo para representar este momento de mi vida.

– Bea. ¿Estás dormida?
– No -contestó Bea.
-Bea, ¿cuándo uno se hace mayor, se ve desde fuera?
– ¿Se qué? De verdad, Harry, que me gustaría que no pensases entremedias de las cosas que dices. Como dice Valerie, ¿cómo esperas que te entendamos?
Bea estaba irritada, pero Harriet persisitió.
– ¿Que cuáles son las señales de que uno se hace mayor… como nosotras? -preguntó Harriet.
– Pues montones de cosas, supongo yo -respondió Bea en tono cansino-. ¿Lo quieres saber ahora?
– Sí.
-Pues crecer, por supuesto…
– ¿Los dolores del crecimiento? – preguntó Harriet. 
-Supongo que sí. Aprender más. Estar más con Madre y menos con NAn; que no te guste tanto jugar, ni hacer de otras personas; comprender mejor las cosas y sentirlas más tiempo; llevar camiseta interior; y, ah, sí -siguió diciendo Bea- , recuerdo cuando este año bajamos de Darjeeling, encontrar que todo se había vuelto mucho más pequeño de lo que me esperaba. Cuando me fui, todo me parecía enorme. cuando volví, era pequeño; y supongo -añadió Bea lentamente- , que hacerme amiga del capitán John me ha hecho mayor. 
 Pues a mi no me queda tanto para todo eso, pensó Harriet para sus adentros. 
Creo que a mi me pasa un poco igual. Aunque llevo tiempo siendo adulta, siempre he intentado agarrarme a la responsabilidad de mis estudios que me funcionaban como consuelo, que me decían, de alguna manera, que aún era una niña. Hacerse mayor es difícil. Asusta. Todo se vuelve difícil. Pero sin embargo, se abre un buen abanico de posibilidades. Soy afortunada de ser tan libre, de contar con el apoyo de mis padres en todas mis decisiones. De saber que tengo la oportunidad de golpearme y caerme, y podré levantarme. De eso se trata, al fin y al cabo. Me alegra decir, ademas, que creo que estoy empezando a disfrutarlo. Decidir, sopesar, no deja de ser una fase muy interesante.
He recibido un email desde una amiga que estaba temporalmente en Beijing (sí, otra). Ha decidido quedarse, y me ha mostrado su apoyo. Lo cual me ha hecho cambiar un poco la perspectiva. Dejad poner mis ideas en orden, y mañana os cuento más.
Espero que poco a poco mejore mi estado de ánimo, empezar a dormir mejor (tengo insomnio). Mañana volveré al arduo trabajo de los currículums, aunque no sé por donde continuar. Las empresas que me han respondido desde China me piden que les avise “cuando esté allí”, pero me gustaría ir con algo seguro, sobretodo para poder gestionar el visado de antemano.
Ah! se me olvidó comentar una anécdota curiosa. Ayer, en clase de Civilización Tibetana hemos dado una clase de “lengua” tibetana.
Apasionante. Me han entrado muchísimas ganas de estudiar tibetano. Es una de las cosas de las que me alegro, y es que todavía no he perdido el interés y las ganas por aprender cosas (siempre me aterroriza que con el tiempo me pueda pasar). Otro de mis grandes terrores, que le comentaba ahora a Anna por email, es que la profesión que he escogido, profesión que no sé cual es, porque todavía no sé qué trabajo quiero desempeñar, me va a exigir un trabajo y un esfuerzo, una constancia constante (valga la redundancia) y disciplinada. Me explico. Lo único que tengo claro respecto a mi futuro es que gire en torno al chino y a China. Que es para lo que he estado estudiando y esforzándome durante seis años. Al final, saber chino es mi única carta de presentación, lo único que puedo ofrecer a una empresa u organismo, lo único que me hace diferente, lo único por lo que alguien podría querer contratarme (y por mis modestos conocimientos sobre China). Pero es un conocimiento tan etéreo. Pensar que si no lo practico se enfría, me vuelvo torpe.
Me angustia pensar que lo único que tengo sea tan volátil. Que lo puedo perder si pierdo el rumbo y dejo de trabajar por ello.
Gracias
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About casinoviembre

Soñadora aficionada. Licenciada en traducción e interpretación (inglés, chino) Licenciada en estudios de Asia Oriental (China) Apasionada por todo lo que me rodea. Cine, Asia, Literatura, Idiomas, Salud, Ecología, Actualidad, Gente

2 responses »

  1. Me encanta el nuevo look del blog!
    Pero, yo aún no me siento adulta, aunque lo sea. Quizás porque hace mucho que dejé de crecer, hehehe
    Aix! Cuántas ganas de que llegue el lunes y verte!

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